1 lombarda
2 dientes de ajo grandes o 3 pequeños
Guindilla al gusto
Aceite de oliva
Agua
Sal
Elaboración
Limpiar y lavar muy bien la lombarda. Trocearla.
Cocerla en una cacerola con abundante agua con sal a fuego medio hasta que esté tierna. Escurrirla muy bien y colocarla en la misma cacerola sin agua. Espolvorear sobre ella un pedacito de guindilla muy picada. Reservar.
Poner al fuego una sartén con un buen chorro de aceite de oliva y dorar los dientes de ajo enteros o laminados hasta que estén bien dorados.
Verter los ajos junto con el aceite de la sartén sobre la lombarda y rehogar despacio durante 4-5 minutos removiendo con una espátula.