Ingredientes
Agua tibia
Sal gorda
Canela molida
Truco
Cuando sientas tus pies cansados después una agotadora jornada de trabajo, en un barreño con agua tibia, añade un puñado de sal gorda y tres cucharadas de canela en polvo. Sumerge los pies y remueve con ellos el agua, moviendo también los dedos de los pies.
Después de 10 minutos, acláralos con agua casi fría y sécalos cuidadosamente con una toalla limpia.
Tus pies, además de suaves y tersos, estarán completamente relajados y descansados.